sábado, 30 de mayo de 2009

Hay dias en que valdria mas no salir de la cama...



Esto resume perfectamente mi día de hoy.







Cuento de terror.


"El incomprendido"



Comenzaremos hablando de nuestro primer personaje al que llamaremos "incomprendido", estaba "incomprendido" viviendo en la tranquilidad de su hogar con un confort la cual solo puede dar la mas grande soledad. Un día recibe una llamada a altas horas de la noche, y aquí entra nuestro segundo personaje al cual llamaremos "anónimo 2" entonces, el "incomprendido" recibe una llamada de "anónimo 2" a altas horas de la noche (mas bien de madrugada) "anónimo 2" llama llorando a "incomprendido", por razones las cuales aun no comprende, el con toda amabilidad, ternura y afecto trata de ayudar en su mal, y así sucede en varias ocaciones por la noche, en las cuales "anónimo 2" le llama a "incomprendido" (las razones aun se desconocen)

 "Incomprendido" comienza a sentir nuevamente gran comunión y afecto por "anónimo 2" hasta que un día "incomprendido" sale en la madrugada a trabajar y al pasar fuera de casa de "anónimo 2" ; aquí entra nuestro tercer personaje al cual llamaremos "maldición", bien, recapitulemos: "incomprendido" al pasar por fuera de casa de "anónimo 2" (esto de madrugada como había mencionado) ve el auto de "maldición" aparcado fuera. "Incomprendido" aun sin creerlo siente gran pena y dolor al grado de preferir estar muerto que ver eso, y después de un rato de sufrimiento "incomprendido" piensa "en esta vida todo se paga" (no refiriéndose a que "anónimo 2" vaya a pagar , algún día, el jamas le desearía mal a nadie, si no, a que el esta pagando el mal que genero. Aquí entra nuestro cuarto personaje al cual llamaremos "anónimo 1" quien es un ángel que apareció en la vida de incomprendido hacer ya algún tiempo) entonces, "incomprendido" piensa que esta pagando con "anónimo 2" el daño hecho a "anónimo 1", y que por ese lado lo tiene bien merecido (también por estúpido entre otra grandes groserias que merece) incomprendido piensa que pudo haber hecho mas por "anónimo 1" y ayudar con sus problemas, en lugar de abandonar y dejar a su suerte ( quien muy probablemente no podrá resolver sus problemas por si solo), pero también pasa por su mente, que si buscara nuevamente a "anónimo 1" le causaría mas daño y prefiere dejar las cosas como están antes de seguir lastimando a mas personas, "incomprendido" cansado de lastimar y ser lastimado solo pide a cualquier dios que "anónimo 2" no lo vuelva a buscar  y que se aleje de su vida junto con "maldición" ya que son el epicentro de su dolor. 

Después de todo esto que le ocurrió a "incomprendido", cree haber aprendido la lección que se encierra en la siguiente frase "NADIE A QUIEN AMAR ES NADIE A QUIEN DAÑAR" pero ojo incomprendido también entendió la parte oculta de esta frase que es: la escribiré completa como "incomprendido" la entendió "NADIE A QUIEN AMAR ES NADIE A QUIEN DAÑAR Y NADIE QUE TE DAÑE" así "incomprendido", solo en su habitación recuerda que aun tiene, aquí entra otro de nuestros personajes al cual llamaremos "casi nunca" entonces incomprendido recuerda que "casi nunca" es una gran esperanza en su vida, pero a su vez recuerda que "casi nunca" tiene su versión de "anónimo 2", y eso hacer pensar a "incomprendido" en una idea maravillosa para un concurso el cual ganara gracias a la idea que le dejo la tragedia ya contada anteriormente. 

Actualmente "incomprendido" es feliz viendo a "casi nunca" (esto hace pensar que tal vez no aprendió del todo la lección) y vive preocupado por un mal de salud que le atormenta y no quiere darse cuenta que lo tiene, pero lo tiene y lo llevara pronto  a su tan deseada muerte. (por eso hace como que no lo tiene.)

                                                        FIN.





lunes, 25 de mayo de 2009

Dijo el griot



Dijo el griot: salud rima con ataúd
Adán al revés es Nada 
Y Eva, Ave



                                     Bruno Galindo.

domingo, 24 de mayo de 2009

Tres lunas.



Hoy desperté y era de noche,

vi la luz de mi foco, 

vi mis manos,

mis pies,

me levante y camine,

vi mis obras,

mis pinceles,

vi la puerta de la calle

la abrí;

hacia mucho frió afuera

el aire soplaba en mi cara.

Mire al cielo,

vi las nubes,

vi tres lunas,

pero...

no vi ninguna estrella.






Soñé con tu voz. Me decía que me extrañaba.